Nancy Marìn nos obliga a detenernos y contextualizar.

Por: Andrès Ramìrez P

La actitud reactiva de Nancy Marín durante la conferencia de prensa realizada el pasado 4 de marzo, nos debe obligar a entender que la crisis política del actual gobierno es histórica y dicha crisis debe terminar cuanto antes.


Para empezar, cabe destacar que todo aquello relativo al respeto y demás es indiscutible y ya todo está escrito

Molesta como si estuviera poseída por la ira más irracional, Nancy Marín, cortó una improvisada conferencia de prensa en la que algunos periodistas le reclamaron, de forma airada, que solo dos medios de comunicación pudieron hacer preguntas al presidente Carlos Alvarado en el auditorio de la Casa Presidencial.

La discusión subió de tono y Marín dijo que, debido a la actitud y forma airada de expresarse de algunos periodistas, ella se retiraba y les daba oportunidad para que agendaran una entrevista individual en horas de la tarde. «En esa falta de respeto no voy a atender a ninguno», expresó molesta.

¿El respeto es la base para el cuestionamiento duro y directo? Indiscutiblemente, como también, una credencial de prensa no es una licencia para increpar, cruzando la línea del respeto, pero, ser ministro tampoco es licencia a para perder los cabales y hacer berrinche cuán chiquito.
Nancy Marín y demás ministros deben entender que la tanto prensa como opinión pública está entrando en una fase propia de la desespera jon y desencanto político. Los últimos 6 años han sido caóticos y hoy se requiere gente firme, franca y con la faja bien puesta porque lo que viene podría emular los juegos del hambre.

Contradicciones y renuncia

La Ministra de Comunicación, Nancy Marín, consideró en aquella ocasión “inapropiado” renunciar a su puesto en el gabinete del presidente Carlos Alvarado, en medio del escándalo por la Unidad Presidencial de Análisis de Datos (UPAD), más sin embargo algunas semanas después presentaría su renuncia

Hoy presenté mi renuncia como Ministra de Comunicación. Me voy orgullosa de la labor cumplida y agradecida de haber hecho lo suficiente para dejarle un mejor país a mi hijo, manifestó.

Pandemónium

Esto es un pandemónium el cual impide reconocer al enemigo como tal. Y es que ni siquiera los analistas políticos con cierta trayectoria y avidez trayectoria han sido lo suficientemente enfáticos y francos en decirle al pueblo que sucede


El episodio demuestra el desastre que se vive en casa presidencial; ruedas prensa improvisadas, un presidente incapaz de dar suficientes y claras declaraciones y una prensa desteñida por su claro oportunismo y sesgo político.
Mientras Carlos Alvarado esté en su silla de poder podría garantizar que el desastre y desorden continuará y el saldo es aún incierto.

No podemos seguir improvisando y sojuzgando la política en virtud de su retórica ideológica y poco pragmática. Esto es poner los pies en la tierra, desligarse del fanatismo y priorizar.

Que esto nos conduzca a un análisis más maduro y objetivo de cara a las próximas elecciones que, por cierto, espero con ansiedad como nunca antes

EL DATO

  • En promedio cada dos meses, el presidente Carlos Alvarado ha visto como uno de sus ministros deja el cargo.
  • El caso más reciente se dio el jueves 28 de mayo, con la renuncia de Los ministros de Hacienda, Rodrigo Chaves; la de Comunicación, Nancy Marínñ y el de Ciencia y Tecnología, Luis Adrián Salazar
  • Hasta el momento, un total de 15 ministros han renunciado a la administración Alvarado Quesada.
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