Respaldo popular al gobierno de Carlos Alvarado roza el suelo en el cierre del 2020

Rechazo al gobierno sube a 66%, el más alto en esta administración y el segundo desde 2013. El castigo es mayor en adultos medios y en provincias Limón y Puntarenas, mientras el desempleo continúa como mayor problema nacional.

El respaldo ciudadano hacia del gobierno de Carlos Alvarado cae a mínimos en el cierre de este año 2020, hasta los niveles que que presentó la administración de Laura Chinchilla en 2013, cuando empezaron las encuestas de opinión del Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP) de la Universidad de Costa Rica (UCR).

En una medición que asemeja a un efecto resaca del ascenso de apoyo popular en los meses iniciales de la pandemia de COVID-19, las valoraciones negativas llegan a representar dos tercios del total, en contra del segundo presidente elegido bajo la bandera del Partido Acción Ciudadana (PAC).

Aunque Alvarado recibe valoraciones moderadas en lo concerniente a las medidas económicas y sanitarias relacionadas al coronavirus, el respaldo popular sobre la gestión en general se desploma al punto de que solo un 15% de la población mayor de edad emite una calificación positiva.

Este es el resultado que depara la encuesta habitual del mes de noviembre del CIEP-UCR, realizada sobre 969 encuestas telefónicas entre el 2 y el 9 de noviembre, después de varios meses marcados por manifestaciones contra el Gobierno, críticas por el manejo económico e intentos de diálogo con sectores sociales. El margen de error de los datos de la encuesta es de 3 puntos sobre la muestra total.

Las entrevistas se realizaron en una semana en que se cifró en 22% el desempleo y el mandatario vetó el proyecto de ley de pesca de arrastre que esperaba un sector de puntarenenses, días después de confirmarse el aumento de la pobreza hasta un 26% de la población.

Además, se registró un leve movimiento de la economía después del golpe pandémico en este año que hará se contraiga el PIB un 4,5% y se agrave el crítico estado de las finanzas públicas, que acabarán el año con un endeudamiento del 70% del PIB.

Los contagios de COVID-19 llegaron a 115.000 casos con casi 1.500 fallecimientos, cifras que escapan a los buenos pronósticos que se hacían al principio de la pandemia en Costa Rica. Aunque la curva ha dejado de crecer en el país y se han rehabilitado numerosas actividades económicas, el peligro sigue vigente, advierte el Ministerio de Salud.

Se desinfló el apoyo de inicios de la pandemia

Así llega el gobierno a la etapa final del 2020, a un año y medio del fin de su mandato y con el repudio popular acentuado. Después de retornar en agosto a los niveles de respaldo popular que tuvo antes de la pandemia, la encuesta de noviembre muestra una reversión total de esas opiniones negativas y positivas..

Las calificaciones a la gestión específica de Carlos Alvarado son muy similares: 66% de opiniones desfavorables y solo 15% favorables, después de que en abril fueron 20% y 65%, respectivamente, y en agosto cambiaron a 50% y 26%, en ese mismo orden.

Las peores calificaciones a un gobernante registradas por las encuestas CIEP-UCR las había recibido Laura Chinchilla en agosto de 2013, con 67% de rechazo y 14,5% de aprobación. Eso, sin embargo, ocurrió cuando estaba a nueve meses de acabar su período presidencial, la mitad de lo que le resta en este momento a Alvarado.

Por grupos, las evaluaciones más duras vienen de los hombres, los adultos de edad media (35-54 años) y quienes tienen un nivel educativo de secundaria.

Además, se muestra una diferencia importante en el apoyo que recibe desde las provincias Limón y Puntarenas, donde el castigo es más fuerte. Esto coincide con el poco respaldo electoral que recibió el PAC en las elecciones de 2018, pero también con intensos reclamos regionales que se han expresado durante la actual administración.

Estas valoraciones ciudadanas se expresan en un marco ya instalado de alto pesimismo sobre la situación económica del país, la cual, un 87% de personas la consideran mala o muy mala, contrario a un 4% que la valora positivamente.

Esta evaluación es la peor de toda la serie, pero coincide con la línea de fuerte pesimismo popular que se ha expresado sobre la situación económica del país, incluso antes de la pandemia.

Más benevolente es la opinión popular sobre las medidas del Gobierno ante la pandemia de COVID-19, tanto las de carácter económico (43% valoraciones positivas y 43% desfavorables) como las de índole sanitaria (60% de opiniones positivas y 17% negativas).

Gestión del gobierno, tercer problema nacional

En los problemas nacionales, el desempleo continúa instalado como el más grave, como aparecía ya en la encuesta del mes agosto, cuando se conoció que el porcentaje de trabajadores sin empleo se duplicó en relación con el año 2019, como motivo de las restricciones aplicadas para intentar contener los contagios de coronavirus y así evitar muertes o la saturación del sistema hospitalario.

El segundo problema está ligado a la capacidad de consumo de los hogares, pues se señala “el costo de la vida y la situación económica”, ahora que se redujo más de 10% el ingreso promedio de las familias y que la pobreza dio un salto hasta 26% de la población.

La novedad en la pregunta sobre los problemas nacionales es que el coronavirus ya no aparece ni en la tercera posición, después de que fue segundo en agosto y primero en abril. Esa tercera casilla la ocupa ahora “la mala gestión del gobierno”, en sintonía con el reproche reflejado en la calificación al poder Ejecutivo. La crisis de las finanzas públicas del país solo aparece en la quinta posición, con 7% de las menciones.


Con información de Semanario Universidad
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